viernes, enero 02, 2009

Intensiva

Pensaré un momento
Un momento que no he tenido contigo
O puede que en cualquier momento
esté contigo momentáneamente en in ter va los
de uno en uno

Tan misteriosa es la vida

Tanto como parece
y pasa
que la naturalidad con la que crees que escribo
(a veces)
no es tanta
Tanto que a veces pasa
y pasa
Pasa, entra. Mis puertas están abiertas
pero por si las dudas
la ventana del baño
está dispuesta
Dispongo de un momento
para contarte
que he visto
dos gotas de luna
que con toda la naturalidad del mundo
es pe ran
a que la suerte misma
que se me ha otorgado
concuerde
con la poca mirada
que aún me queda
Pues el resto se ha perdido
en todos esos momentos
que me regalaste
y que te he robado (con tu permiso)
He visto dos gotas de luna
reflejando en tus ojos
el alma que en tí revela la suerte
o dios (Oh! Dios)
o nada (de nada)

Momentáneamente hoy
de momentos de mañana
y mañana
eres tú
seré yo

con la poca naturalidad que podamos ser


domingo, diciembre 14, 2008

Comprensivo

No desesperes, ya falta poco, y seguramente ya nos están esperando. Recuerdo la ultima vez que los vimos, tan lejano el tiempo ya, aunque parecería que fue ayer. Sí, lo tengo bien presente. Lo único malo es que está tan presente que no hay forma ya de deshacerme de eso. En fin, no importa. Lo importante es que ya vamos de regreso. En cualquier momento esos arbolitos que crecieron contigo aparecerán al lado de tu ventanilla. Del mío se verá a lo lejos aquél cerro donde una vez tu mamá y yo... bueno, no tienes edad aún para saber estas cosas pero ya la tendrás, y te auguro suerte, como a todos los miembros de mi familia... Aunque en tu caso... bueno, en tu caso no se sabe. Tan sorprendente fue cuando de la escuela me mandaron llamar... pero, no pongas esa cara. Es completamente normal. Hasta a mi me pasó un par de veces. Bueno... tal vez mas.
Pero me pasó.
Ahora que no tan seguido como a ti, pero bueno.


Mira, la casa, tan vacía.
No llores. Ya no.

miércoles, noviembre 26, 2008

Intento descabellado (fragmento)

Intenté decírtelo, pero ahora ya es demasiado tarde. Si no me hubiera tragado la advertencia, ahora seriamos otros: tu con tu trabajo cómodo, sin pros ni contras. Con tu carita linda, pintados los labios, los ojos delineados, seduciendo sin querer a cuanto ruletero y vendedor de chicles esquinero te topases, y seduciendo a propósito al triste banquero, al jodido jefe de departamento y al hijo de puta dueño del gimnasio nomás por que está bien bueno y se te antojó. Cobrando lo que quisieras por que sabes que te lo van a dar todo. Dejándolos deseando mas, más y maáaas. Ahora por arriba, no que eso te sale al doble, pero bueno, que por ser para ti hay descuento y el muy imbécil tragándola por completo, y tu sacándole hasta el ultimo centavo.¿No sientes remordimientos? Saber que le estás robando noches a mujeres simples, amorosas y creyentes en la fidelidad. Saber que no sólo son las noches que pasan contigo, sino las noches que no lo están. Aquellas que deberían dedicarle al amor santificado, las revuelves en el recuerdo de tu aliento y en la presión de tus piernas, esas que ha tomado prestadas la mujer que lo ama y lo respeta. No me digas que no lo sabes, por que apuesto todo mi salario mínimo a que ellos te lo confiesan, te lo dicen todo a la primera oportunidad que tienen. Y tu como si nada: es tanto mas el tiempo extra mas el cuarto que en mi departamento no entras ni a putazos. Claro, esto último no se los dices, no te vayas a quedar sin clientela.

lunes, octubre 27, 2008

Un abismo

Un abismo
Comparar un abismo atisbando el deseo que nace no sé de donde.
Tanto desorden causas en mi caos.
Me reconforta saber que en un instante el fuego eterno de tus labios
me ha de consumir por completo (qué patéticamente romántico)
Tan compleja es mi vida, o tan insípida
Solo es un reclamo de mis manos por tenerte toda, que no puedo

domingo, octubre 26, 2008

______

Me gustaba saberme como único receptor de aquellas palabras escritas. Me gustaba pensar que nadie más se enteraba de esas cosas.
Hoy ya no es así.
Hoy tengo atravesada una tristeza en la garganta, una vez más.
Hoy, admiran a alguien más.
Hoy, no se me revela un intenso fuego por mirarme ni abrazarme.
No, no a mí.
No puedo hacer nada ante algo que se me advirtió. Bueno, sólo una cosa: aparentar que no pasa nada en mis básicos sentimientos.
De todos modos, ha de enterarse.

JJ

miércoles, octubre 22, 2008

Yo Confieso

Padre, confieso que la quiero. Me resguardé en un poema de noche, entre sus cálidos labios y sus manos serenas, entre su blanca piel y su vientre tristísimo. Me perdí en sus pupilas como entre hojas secas y lágrimas reprimidas, perdidas. Me convencí que no debía y no podía. ¿Quien era yo, después de todo, para tenerla conmigo? Nadie, por supuesto. Me siento, me sé ladrón. Debe existir un porqué, pero no lo encuentro. Debe existir un cuándo que no recuerdo, no me interesa recordarlo. Debe existir un cómo que no domino. Debe existir un Dios que permita todo eso y considero, sinceramente, arrepentirme de mis pecados, por que la Gracia hizo que para ella yo existiese, no encuentro otra explicación. Venganza, Justicia Divina, he de pagar por mi alejamiento: Yo pecador, dominante de mentiras dominado. Yo que engaño y no merezco piedad. Yo que sufro por cuenta propia. Yo, con el amor muerto. Yo me acuso, Padre, de Quererla como no tiene una maldita idea. Y temo, confieso que le temo a Dios, por que ahora se que existe, que todo lo ve y todo lo sabe.
Sabe que la necesito, sabe que yo con ella Soy. Entonces sabe donde debe golpear para acabar conmigo. Sabe que mi castigo, el único que realmente me destruirá, ha de ser alejarme de ella, ha de ser quitándomela, llevándose mi único motivo para seguir. Por que la quiero tanto, Padre, que Dios la utiliza para abofetearme con su existencia. Ese Dios que olvidé, rencoroso.
Ese Dios que no olvida nunca a alguien como yo, que lo reta, que lo insulta.
Que lo necesita.

J. Barragán

viernes, septiembre 19, 2008

Ni modo,

hoy no le hago a la poesía. Tengo un callo pseudosentimental.